Swimrun: una agradable novedad para entrenar en verano

Hace unos años, el Swimrun llegó directamente del norte de Europa. Una disciplina en la que se alternan el correr y el nadar (a pie) en el agua, todo en nombre de la diversión.
Pronto las temperaturas superarán los 30°C en gran parte de nuestro hermoso país y la condición física acuática está comenzando a ser más atractiva para muchos. Incluso la idea de alternar una carrera en la playa con un chapuzón en el mar podría animar el espíritu y refrescarnos en verano, persuadiéndonos de que no dejemos de entrenar. ¿Cuántas veces hemos hecho esto? Probablemente muchas veces.
¿Cuántas veces nos hemos tirado al agua y nadado directamente con nuestros zapatos? Bueno, por supuesto que el número será mucho menor.
Lo paradójico es que este deporte, en el que la natación (incluso con equipo) alterna con el correr (en la playa, en terrenos irregulares, corriendo en aguas poco profundas, etc…) no nació en un país de clima cálido, sino en el norte de Europa: en Suecia.

En 2002, de hecho, la primera forma del Swimrun sueco tomó forma, que, posteriormente, en 2006, vio oficialmente el nacimiento de la primera Copa del Mundo por equipos.
En 2014 el Swimrun llegó a Italia con la espectacular carrera de Lignano Sabbiadoro a Grado, a través de las 5 islas arenosas de la laguna.

– LOS BENEFICIOS DE LA NATACIÓN

Clasificada como deporte de resistencia, esta disciplina tiene en realidad un componente anaeróbico más o menos importante en función de la distancia recorrida.
La particularidad de este deporte es que las transiciones son perfectas: se pasa continuamente de la estación de pie a la horizontal. Esta variación puede parecer trivial, pero no lo es en absoluto: ¡piense en lo que pasa cuando nos tumbamos y luego nos levantamos de repente!
Además, muchos grupos musculares diferentes están involucrados en el Swimrun y este es uno de sus principales beneficios. Si en la natación se activan principalmente los músculos del tronco y de las extremidades superiores, en el correr se activan los músculos de las extremidades inferiores, convirtiéndolo en un deporte completo.
Por estas razones, la capacidad de utilizar tanto como sea posible del oxígeno disponible, así como la potencia considerable, para correr en aguas poco profundas es necesaria para sobresalir en el Swimrun.
Por supuesto, también es imprescindible tener una buena técnica de natación, pero eso es evidente.

– PARA MUCHOS PERO NO PARA TODOS?

Al igual que en el triatlón, nos enfrentamos a una multidisciplinaridad en la que no se puede improvisar: abordar el Swimrun sin el entrenamiento adecuado puede provocar lesiones y paradas molestas.
Si no estás acostumbrado a correr al menos dos veces a la semana y visitas frecuentes a la piscina, sin duda es mejor empezar con un camino gradual.

Seguramente necesitarás cursos en la piscina para mejorar tu técnica (especialmente flotando y deslizándote) y también es recomendable practicar fitness acuático para acostumbrarte a trabajar el cuerpo en un entorno distinto al suelo, evitando microtraumas musculo-articulares.

Combinando estas actividades con el jogging (descubre los consejos sobre la mejor manera de practicar el caminar y el correr y qué elegir entre los dos[link race o walk]) y teniendo en cuenta los meses de perseverancia y paciencia, tal vez incluso contando algo de correr en la playa, al final también puedes darte el gusto de nadar: ¡comienza con un total de 5 km (1 km de natación y 4 km de carrera con 4 transiciones), luego llegar a 10 km o 21 km será una verdadera satisfacción!

Please follow and like us:

Deja un comentario