Tipos de hipotecas más habituales

Prestamos BBVA

Préstamo hipotecario a tipo de interés variable

Es el préstamo hipotecario más habitual.

El tipo de interés se calcula sumando el valor del índice de referencia y el diferencial pactado en el momento del contrato.

Las cuotas se calculan con el tipo francés (amortización del capital + intereses); al principio se pagan básicamente intereses y poco capital, con lo que el capital pendiente disminuye poco a poco.

El plazo habitual es entre 20 y 40 años.
La mejor manera de pedir un crédito en el 2018 es hacerlo a través de Credito Infonavit

Crédito hipotecario

A menudo se confunden el préstamo y el crédito hipotecario pero son contratos diferentes.

El crédito hipotecario es una operación financiera por la que se pone a disposición de las familias una cantidad de dinero máxima durante un tiempo determinado, de esta manera las familias pueden ir disponiendo del dinero a medida que lo necesitan y en cualquier momento hasta plazo acordado.

El dinero no deben destinarse necesariamente a la compra de una vivienda pero su regreso, como en el caso de los préstamos, se garantiza con una vivienda.

Una característica básica de los créditos es que se puede volver a disponer del dinero ya devueltos, aún así es importante ver exactamente con quine condiciones.

Este producto fue muy habitual en las cajas con el nombre de cedido abierto.

Préstamo hipotecario de cuota creciente

En este tipo de préstamo se empieza pagando una cuota baja que va subiendo cada año, normalmente un 2% de incremento anual. Esto implica que los primeros años la cuota sea muy asequible pero su importe aumenta cada año.

Préstamo hipotecario con cuota final

Como su nombre indica es un préstamo con una cuota final elevada, buena parte del préstamo se devuelve al final. Retrasar buena parte del importe a devolver permite que las cuotas mensuales previas sean más bajas.

Es un préstamo poco habitual pero actualmente algunas entidades bancarias lo ofrecen como vía de solución para adecuar las cuotas a los ingresos de la familia, aplazando por el final buena parte del pago.

Préstamo hipotecario de cuota constante

La cuota mensual que se paga siempre es la misma, en este caso lo que cambia es el tiempo con el que se devuelve el préstamo (el plazo).

Es poco habitual pero permite saber siempre lo que se pagará sin estar pendiente de la variabilidad del índice de referencia.

Préstamo hipotecario con cláusulas suelo / techo

En algunos contratos se fija un tipo de interés mínimo (o suelo) por debajo del cual no podrá bajar más el tipo de interés que pagamos, independientemente del valor del índice de referencia.

Por ejemplo:

En un caso en el que el valor de la cláusula suelo = 4%, el euríbor = 1% y el diferencial = 1%

  • tipos de interés sin aplicación de la cláusula suelo: 1% + 1% = 2%
  • tipos de interés con la aplicación de la clásula suelo: = 4%

A menudo las cláusulas suelo están acompañadas de cláusulas techo, un tipo de interés máximo, que favorecería el deudor en caso de que el euríbor subiera mucho.

Actualmente las clásula suelo son muy discutidas si tienes una hipoteca de este tipo consulta al Servicio de Orientación Jurídica y / o con asociaciones de consumidores especializadas.

Préstamo multidivisa o hipoteca con divisa

Son aquellos préstamos en los que el banco prestó el dinero y convertido la deuda en divisas (una moneda diferente al euro) que a menudo eran yenes japoneses o francos suizos.

En estos casos se quería aprovechar los bajos tipos de interés de aquella moneda pero cuando la moneda cambia de valor también lo hace el importe del préstamo calculado en euros, así si la moneda pierde valor frente al euro la suma de dinero que se debe aumenta.

Actualmente este tipo de hipotecas son muy discutidos ya que se consideran un producto complejo (difícil de entender y valorar por un ciudadano), si tienes una hipoteca de este tipo consulta al Servicio de Orientación Jurídica y / o con asociaciones de consumidores especializadas.

SWAP

Las cláusulas SWAP funcionan en un préstamo hipotecario como un “seguro” a las variaciones del tipo de interés y garantizan que se pague un tipo de interés fijo durante un tiempo determinado. De esta manera si el tipo de interés sube el banco paga la diferencia entre el tipo real y el “tipo fijado” pero si el tipo de interés baja es el cliente quien paga la diferencia entre el tipo real y el “tipo fijado “.

Teniendo en cuenta que muchas de estos préstamos se suscribieron cuando el Euribor tenía una valor más alto que el actual, acaban funcionando como hipotecas con suelo, el cliente no se beneficia de la bajada del euríbor porque siempre paga el mismo .

Hay que tener en cuenta que algunos bancos vendieron este producto con el nombre de seguro de cobertura, bono clip, cuota segura o permuta financiera, y que muchas veces son condiciones que no aparecen en la escritura de la hipoteca sino con un contrato aparte como documento anexo.

Actualmente este tipo de hipotecas son muy discutidos ya que se consideran un producto complejo (difícil de entender y valorar por un ciudadano), si tienes una hipoteca de este tipo consulta al Servicio de Orientación Jurídica y / o con asociaciones de consumidores especializadas.

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